Detrás de la oscuridad: explorando la VERSIÓN PROHIBIDA de EL EXORCISTA: EL COMIENZO

Recomiendo una revisión de la película con una perspectiva diferente, centrada en el personaje y su lucha. En lugar de compararla constantemente con su predecesora, apreciemos cómo esta precuela arroja luz sobre los desafíos de Merrin y cómo su pasado influye en su valiente enfrentamiento con el mal. La película es un recordatorio de que la fe y la integridad pueden superar incluso los obstáculos más oscuros y retorcidos.

«El Exorcista» se erige como un ejemplo supremo de cómo el cine se funde con la imagen. Esta película maestra aprovecha la esencia visual para tejer escenas que permanecen imborrables en la memoria del espectador. Con su carga icónica y rupturista, despedaza las imágenes sagradas y trastorna los cimientos culturales. Desmantela la seguridad del hogar, la inocencia de la niñez, la sacralidad de la sexualidad y la abstracción del Mal.

Aunque los años han transcurrido desde su debut, la obra sigue siendo una referencia insoslayable en el panteón del terror. Cualquier revelación adicional sobre ella aviva la curiosidad mediática.

Pero hoy no les propongo analizar este clásico de terror de todos los tiempos, sino una precuela que algunos la consideran cómo la versión prohibida.

En el ciclo de películas de género sobrenatural, El PELADO Investiga, les presento: El Exorcista: el comienzo.

La Película
Dirigida por el talentoso Renny Harlin, conocido por una serie de éxitos de taquilla, «El Exorcista: el comienzo» emergió como una precuela que generó expectativas altas. Sin embargo, a pesar de no cumplir con las esperanzas iniciales, esta película recibió una recepción crítica y comercial mixta, con tan solo un 11% de comentarios positivos, según sitios especializados. La conclusión general parecía ser que la película carecía del impacto del clásico original de 1973.

En mi humilde opinión, no era justo compararla con la película original, que es un pilar del género. En muchos casos, las precuelas luchan por mantenerse a la altura de sus predecesoras, y esta película no es una excepción. Sin embargo, hay más en «El Exorcista: el comienzo» de lo que se suele reconocer a simple vista.

Mientras los críticos y los opinólogos de YouTube expresaron sus opiniones superficiales, parece que pasaron por alto elementos cruciales que hacen de esta película una experiencia intrigante. En particular, el enfoque en el personaje del Padre Merrin, interpretado por el icónico actor sueco Stellan Skasgaard, brinda profundidad y matices que merecen ser explorados.

Sinopsis
La trama de la película sigue al Padre Lancaster Merrin después de la Segunda Guerra Mundial, mientras enfrenta una crisis de fe desencadenada por los horrores nazis que presenció en su parroquia en Holanda. Buscando distanciarse de esos traumas, se embarca en un viaje a El Cairo. Gracias a su reputación como arqueólogo, se involucra en la búsqueda de una antigua imagen de un templo cristiano recién descubierto en Kenia. Sin embargo, su viaje desencadena una serie de eventos siniestros vinculados al demonio Pazuzu.

El antagonista principal de «El Exorcista: el comienzo», Pazuzu, es un personaje de gran relevancia en la mitología sumeria, asiria y acadia. Se le considera el rey de los demonios del viento y se asocia con tormentas, peste y plagas.

Una de las características más destacadas de la película es cómo el exorcismo se desarrolla en un entorno de galerías subterráneas, en lugar de la configuración convencional de una habitación. Aquí es donde la atención minuciosa del director a los gestos y actitudes del personaje se vuelve valiosa. Aunque algunos críticos puedan haber pasado por alto estos detalles, estos elementos contribuyen a enriquecer la película y realzar la experiencia general.

5 Momentos Cruciales
El largometraje presenta cinco momentos cruciales que ponen a prueba la valentía y la fe del exorcista:

1.- El primer encuentro entre Pazuzu y Merrin frente al altar de la iglesia bizantina enterrada, donde tiene cautivo al pequeño Joseph, allí vemos realmente la integridad del exorcista que no sucumbe ante la seducción y tentación que intenta el demonio dentro del cuerpo de Sarah.

2.- Al salir en busca del niño y de la posesa, Merrin se topa con el cuerpo sin vida del padre Francis, aquí vemos como se coloca la estola del sacerdote fallecido, besa la cruz bordada en el medio (a la altura del cuello) este ornamento es símbolo de autoridad y es la insignia por excelencia de la dignidad sacerdotal.

3.- Cuando Sarah poseída por Pazuzu arroja a Merrin al suelo y se le sube encima, gesticulando y moviéndose sensualmente mientras le dice groserías, el exorcista parece inmutable y en el momento que la posesa le dice…: “Dios no está aquí, hoy sacerdote” a lo que Merrin le responde… “Ah sí, sí está.” Tapándole la boca con la estola, arrojando lejos a la posesa. Más allá de esta escena que como sabemos, siempre se exagera para lograr otro impacto al espectador, manifiesta que el ornamento en manos del exorcista, transfiere la fe que deposita el ministro.

4.- En esta escena que muchos dijeron que era aburrida y muy densa, no pueden o no saben o no les interesa ver, la integridad del exorcista que con paso pausado, firme increpando con oraciones (muy bien tomada la fotografía en sus pies subiendo las escaleras de piedra) el rostro de Sarah poseída no con temor, sino alerta teniendo con sus manos la cabeza del pequeño Joseph que en cualquier momento puede quebrarle el cuello… El engaño de Pazuzu al hacer que abandona a Sarah y que no es así… la fortaleza de Joseph cuando Merrin le pide que sea fuerte y que lea del Ritual del Exorcismo, diferentes letanías y oraciones.

5.- El momento final cuando ambos caminan por un pasaje de una de las galerías subterráneas y observan a Sarah posesa corriendo hacia ellos con gritos guturales y salvajes, la heroicidad de Merrin, y el momento final donde la autoridad del exorcista se pone de manifiesto: la fe se confirma un 100% y da por terminado el exorcismo…

Reflexión Final
A pesar de algunas críticas justificadas, como los efectos visuales menos impresionantes y el maquillaje de la posesión, «El Exorcista: el comienzo» brilla en su exploración del viaje interno del personaje principal. No trata de superar la película original, sino de agregar capas a la figura del Padre Merrin y su lucha interna.

Recomiendo una revisión de la película con una perspectiva diferente, centrada en el personaje y su lucha. En lugar de compararla constantemente con su predecesora, apreciemos cómo esta precuela arroja luz sobre los desafíos de Merrin y cómo su pasado influye en su valiente enfrentamiento con el mal. La película es un recordatorio de que la fe y la integridad pueden superar incluso los obstáculos más oscuros y retorcidos.

El PELADO Investiga

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