¿Qué diferencias hay entre brujas y hechiceras?

La diferencia se basa en la relación que mantienen una y otra con el poder oculto y maligno, con el poder demoníaco. La hechicera invoca y se sirve del poder demoníaco para realizar sus conjuros, mientras que la bruja hace un pacto con Satán, renuncia a su fe y rinde culto al diablo.

El antropólogo Julio Caro Baroja (1914-1995) tenía clara la distinción: en la primera hay “relación” entre la bruja y el demonio, y en la segunda, no. Sin embargo, ambas fueron consideradas como una superstición a perseguir, si bien el papel de la Inquisición en los casos de brujería fue mucho más limitado de lo que comúnmente suele creerse.

Una Bruja es, según la Real Academia Española: “En los cuentos infantiles o relatos folclóricos, mujer vieja, fea y malvada, que tiene poderes mágicos y que, generalmente, puede volar montada en una escoba”. Y una Hechicera, en su segunda acepción “Que practica la hechicería y que por su hermosura, gracias o buenas prendas atrae y cautiva la voluntad y cariño de las gentes”. Parece que solo la diferencia de edad y la belleza fueran las diferencias, pero sigue leyendo que hay mas diferencias entre hechicera y bruja.

Por otra parte, no es necesario acudir a otros estudios para trazar la diferencia entre bruja y hechicera, las piezas literarias no suelen confundir ambas figuras. La hechicera invoca y se sirve del poder del Maligno para realizar sus conjuros utilizando poderes misteriosos o demoníacos, pero nunca haciendo un pacto con el diablo. Sí que es verdad que no podemos negar que una de las peticiones más realizadas eran las relacionadas con el amor, pero su trato de amistad con él no pasa de ahí.

La bruja se reúne en un cierto punto (valle o montaña) con otros integrantes de la secta y adora al diablo, ante el cual ha renegado de Dios y ha jurado obediencia, e instigada por él debe practicar todo el mal que esté en su mano.

Diversos estudiosos en la materia coinciden al señalar que la brujería fue un fenómeno circunscrito a la zona norte de España: Navarra, Vizcaya, Asturias, Galicia, Pirineos y con menor intensidad, en otras zonas.

En latín, las brujas eran denominadas maleficae (singular malefica), término que se utilizó para designarlas en Europa durante toda la Edad Media y gran parte de la Edad Moderna.

La palabra española “bruja” es de etimología dudosa, posiblemente prerromana, del mismo origen que el portugués y gallego “bruxa” y el catalán “bruixa”. La primera aparición documentada de la palabra, en su forma bruxa, data de finales del siglo XIII. En 1396 se encuentra la palabra “broxa”, en aragonés, en las Ordinaciones y paramientos de Barbastro.

Diferencias entre “brujas” y “hechiceras”. Las primeras habrían desarrollado su actividad en un ámbito predominantemente rural y habrían sido las principales víctimas de la caza de brujas en los años 1450 a 1750. En cambio, las hechiceras, conocidas desde la antigüedad clásica, habrían actuado en la ciudad. Como ejemplo de las primeras Caro Baroja pone a la “Sorgina” (Sorgina quiere decir bruja en euskera. Las leyendas las sitúan como asistentes de la diosa Mari en su lucha por hacer pagar cara la mentira.

El Gran Él cabra o Sabat de las brujas | Francisco De Goya | 1823.

Como personajes históricos, las “sorginak” se reunían las noches de los viernes en una campa llamada frecuentemente “aquelarre” (campo del macho cabrío) o “eperlanda” (prado de la perdiz) para celebrar rituales mágico-eróticos, que han pasado a la historia debido especialmente al proceso de las Brujas de Zugarramurdi)

La diferencia se basa en la relación que mantienen una y otra con el poder oculto y maligno, con el poder demoníaco. La hechicera invoca y se sirve del poder demoníaco para realizar sus conjuros, mientras que la bruja hace un pacto con Satán, renuncia a su fe y rinde culto al diablo.

La fuente del poder oculto no es ahora la fuerza de la palabra ni la invocación al diablo ni la ceremonia mágica, sino que aquella proviene de la adoración personal y voluntaria al demonio por parte de la bruja hereje y apóstata; su poder es vicario pero diabólico, adquirido a través de pacto explícito, personal y directo con el mismísimo Satán en conciliábulo nocturno y destructor que anuncia el aquelarre. El paso de la hechicera a esta “bruja satánica”, “bruja aquelárrica”, se produjo en Europa a lo largo de los dos siglos finales de la Edad Media.

Las brujas son raras en la Biblia y son condenadas por Moisés. No obstante, se alude a Saúl consultando a una bruja en En-Dor, para así poder hablar con Samuel ya muerto, lo encontramos en el primer libro de Samuel, capítulo 28, en el Antiguo Testamento. Es difícil llegar a concretar una visión más o menos exacta de la brujería en la antigüedad. Sin duda en ese tiempo la misma era reprobada o al menos temida por amplios sectores de población, e incluso prohibida.

Plinio el Viejo alude a la interdicción de la misma en Roma por la Ley de las XII Tablas hacia el 450 a. C. Y por su parte la Lex Cornelia prohibió su práctica, y condenaba a muerte a aquellos que se daban a los procedimientos de la brujería, extractamos:

“Los adivinadores, los hechiceros, y los que hacen uso de la brujería con malos fines, los que evocan a los demonios, los que intentan confundir con insistencia y violencia, los que, para perjudicar, emplean imágenes de cera, serán castigados con la muerte”.

La Tesalia, pradera fértil con múltiples cursos de agua, parecería así la región de origen de las brujas en Grecia; ERICTHO, bruja tesaliana, personaje importante del libro VI de la Farsalia de Marco Anneo Lucano. En esa epopeya, que cuenta la Batalla de Farsalia que tuvo lugar en 48 a. C. en Tesalia, Sexto Pompeyo se encuentra con esa bruja, y le pregunta cuál sería el resultado de la guerra.

La bruja hace hablar a un muerto, para así revelar la suerte de la batalla. La mujer vive en medio de tumbas, y desde esa posición puede escuchar lo que se pasa en los infiernos; por cierto es delgada y fea, y “sus cabellos revueltos en su cabeza tienen el aspecto de serpientes”. Solamente sale durante la noche o con tiempo de tormentas.

PAMPHILE es un personaje de El asno de oro (Metamorfosis) de Lucio Apuleyo, y también habitaba en Tesalia. La obra evoca los espíritus de los muertos; ella se apodera de todos los jóvenes que ve, transformándolos en piedras o en animales si se resisten.

La Cólquida, actualmente Georgia, es la tierra de origen de MEDEA, quien conoce los encantamientos, los afrodisíacos, y los ritos de Hécate, y que incluso es capaz de amaestrar a un dragón.

En el Esquilin, una de las siete colinas de Roma donde antes del Imperio se encontraba el cementerio de pobres, Quinto Horacio Flaco evocó a la bruja CANIDIA, expresando que con otras brujas tan pálidas como ella, escavaron fosos, y por allí hicieron correr sangre de muertos y hablaron con ellos.

Al comienzo del Medioevo, Clodoveo I, rey de los francos del año 481 al año 511, promulgó la llamada LEX SALICA condenando a las brujas a pagar fuertes multas. Y en lo que respecta a Carlomagno, su código de leyes establecido entre los años 780 a 782, contemplaba la prisión para los adeptos a la brujería.

Paralelamente a estas represiones, se desarrolló toda una literatura de inquisición (cerca de dos mil escritos) denunciando los poderes maléficos de las brujas; y entre esos títulos figuran, entre muchos otros.

Pero es en 1326, a través de una bula pontificia del papa Juan XXII, que podemos decir realmente comienza una exacerbada persecución a las brujas, la que se extendió por cerca de cuatro siglos.

Tomamos conocimiento con dolor respecto de la manifiesta inequidad de muchos hombres, que son cristianos solamente de nombre, ya que tratan con la muerte, pactan con el infierno, y hacen sacrificios a los demonios.

El estereotipo de una bruja está presente desde los juicios de los años 1420-1430, y se mantuvo durante más de dos siglos, aunque al promediar ese siglo XV es claro que aún no estaba bien definido y desarrollado. En realidad fueron los procesos judiciales y la tradición libresca, los que afirmaron y detallaron ese estereotipo. Y durante esos procesos dirigidos contra las brujas y los magos, las creencias y los mitos se establecieron y se consolidaron.

Después de haber vacilado en decretar la realidad de la brujería, la Iglesia Católica del siglo XV decidió publicar la bula apostólica SUMMIS DESIDERANTES AFFECTIBUS en 1484, seguido de un manual demonológico, MALLEUS MALEFICARUM (MARTILLO DE LAS BRUJAS).

Anteriormente, se consideraba que los brujos eran tanto hombres como mujeres, pero con el nuevo tiempo, los procesos de brujería fueron casi exclusivamente en contra de las mujeres. El paroxismo o locura colectiva surgió cuando los tribunales civiles suplantaron el monopolio de la Iglesia en relación a todo lo concerniente a la brujería.

En el siglo XX, se ha hecho un nuevo intento en la comprensión de la brujería. Mucha gente dice que las brujas eran, de hecho, las mujeres sabias que fueron perseguidas por la Iglesia (en su mayoría por su conocimiento de hierbas para el tratamiento de ciertas enfermedades). Esto ha llevado a nuevos movimientos, algunos de los que se conoce como Wicca. La brujería y las acusaciones de brujería son todavía muy comunes en algunas partes de África occidental.

En síntesis
La brujería es un fenómeno más bien rural, en frente de la hechicería, más urbana y solitaria. En las ciudades abundaban hechiceras que todos procuraban y que hacían conjuros, pócimas que todo lo sanaban. Son los primeros pasos de la alquimia. Una mujer farmacéutica es una hechicera que aprendió ciencia.

Lo único que podemos deducir es lo que tienen en común: en los dos términos tienen como objetivo practicar la hechicería, que es un conjunto de conocimientos, prácticas y técnicas que se emplean para dominar de forma mágica el curso de los acontecimientos o la voluntad de las personas.

Lo que no podemos negar que los términos magia, hechicería y brujería siempre han estado ligados. Una unión que nos ha llevado a mezclar prácticas y objetivos que a lo largo de la historia y en muchas ocasiones le ha costado la vida a gente inocente.

El Pelado Investiga
Investigación y Compilación

Fuente
https://www.cadenaser.com/
https://es.sawakinome.com/
https://es.quora.com/
https://es.wikipedia.org/
https://tierrahechicera.com/
https://relatosehistorias.mx/
https://chistesd.com/
https://www.publico.es/
https://teopalacios.com/

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